Sinopsis
Narra
la historia de Valentín, mujeriego, soltero y egoísta que sorpresivamente tiene
que hacerse cargo de su pequeña hija a la que no conocía, producto de una
aventura ocasional. Decidido a devolver a la niña con su madre, emprende un
viaje con ella a Los Angeles, pero la experiencia de convivir con su hija lo
transforma en lo más íntimo.
Realmente
no quiero dejar ningún Spoiler de esta película, así que voy a limitarme a
decir que es increíble.
La
vi anoche con mis tres mejores amigos. Admito que no quería verla, porque creía
que era una comedia sin sentido como muchas otras. Y sí, fue una comedia ridícula
al principio, pero después de los primeros 20 minutos cambia todo. Empiezas a
ver de lo que trata en serio, de cómo la infancia del protagonista, llamado
Valentín, influye tanto en su vida diaria, en lo que significa ser un padre y
criar a una niña que nunca pediste tener. Es una evolución que se ve en el
correr de toda la película.
Algo
que no tenía tanto sentido para mí era la irresponsabilidad del tipo para con
la hija de no mandarla a la escuela y consentirla en todo, pero realmente es
algo que encaja perfectamente en el punto de la película donde todo cuadra y
empiezas a entender las cosas como son.
Valentín
tiene un secreto y está dispuesto a llevárselo a la tumba antes de decírselo a
alguien, mucho menos a su hija, por la que está dispuesto a inventar mil mundos
con tal de hacerla feliz.
Es
una película tremenda, no es cuestión de solo ver lo superficial y reírse de
las escenas, sino de inspeccionar un poco más el interior de todo lo que pasa e
ir descubriendo pequeñas cosas sobre la vida, el amor incondicional, la entrega
y el valor.
Se
convirtió en una de mis favoritas. Ahora recuerdo a mi profesora de Comunicación
escrita en el tercer semestre de la universidad cuando intentó enseñarlos lo
que significaba un verdadero giro de tuerca en una historia. Miren la película y
van a saber exactamente de lo que estoy hablando.
Pd: Sí, lloré como bebé.
Mi
casa está rota. No sé cómo arreglarla.
Las
puertas se azotan con fuerza, es que corre mucho viento.
Las
ventanas tiritan incesantemente por el frio, aunque es pleno verano.
El
aire está cargado de tristeza, de miedo y de rencor. Ya casi no le queda oxígeno.
Las
fotos están marcadas por sonrisas, que en soledad se convierten en llanto.
La
inocencia esta menospreciada. Te hace débil.
El
amor tiene una mancha enorme. No se quita con nada.
Lo
juguetes se esconden, porque ocupan espacio.
El
espacio se llena con palabras que duelen.
Los
espejos te cuentan las historias dos veces. Con una sola me basta.
La
confianza se partió en seis trozos pequeños. Intenté pegarlos mil veces.
No
importa cuánto pintes las paredes. Amanecen siempre manchadas.
El
reloj es una bomba. Se activa cuando llega la noche. Y siempre tiene cables
distintos.
Las
promesas se caen y se quiebran. Pierden el mayor significado.
Las
buenas intenciones se quemaron. Creí salvarlas, pero ya no son
las mismas.
La
vez por afuera y es preciosa, pero por dentro se cae a pedazos.
No
la quiero dejar. Es que mi casa me gusta.
Me
quedo contando los defectos. Elijo las prioridades.
Quisiera
limpiar al amor primero. El amor lo arregla todo.
Soy
fan de los Jonas Brothers desde el 2007.
Vi a Kevin adolescente, con rulos y
patillas hacer sus pasos de baile en el escenario, lo vi con el pelo planchado, lo
vi sonreírnos a menos de 15 centímetros en vivo dos años seguidos. Lo vi
sonrojarse cuando le preguntaban si tenia novia, lo vi aceptarla, casarse,
crecer. Lo vi realizarse como persona y como artista, lo vi ir por su camino
cuando los Jonas Brothers se separaron y hoy lo estoy viendo convertirse en
padre. Para cualquiera puede ser absurdo y tonto, pero para mi es un largo
camino que estoy dispuesta a seguir recorriendo.
¡Felicidades
Kevin y Danielle!
¡Felicidades familia Jonas!




